
Las empresas familiares ecuatorianas que gestionan activamente su legado obtienen mejores resultados financieros y mayores niveles de responsabilidad social, según revela el reporte “El Legado: activo estratégico de la Empresa Familiar”, elaborado por ESPAE, la escuela de negocios de la ESPOL. El estudio encontró que el 58 % de estas organizaciones cultivan su legado de forma intencional, una práctica asociada con un mayor rendimiento financiero.
La investigación identifica que el principal desafío para las empresas familiares del país no está en preservar su patrimonio económico, sino en fortalecer su legado de identidad. Mientras el 68 % de empresas prioriza el legado material y el 67 % el biológico, solo el 51 % trabaja aspectos como la narrativa fundacional, los valores y la reputación, muy por debajo del promedio global (71 %). Sin embargo, cuando esta dimensión se fortalece, el porcentaje de empresas con alto desempeño aumenta al 66 %.
El reporte también evidencia que un legado sólido trasciende los resultados económicos. El 74 % de las empresas con una estrategia de legado robusta mantiene altos estándares de responsabilidad social empresarial, frente al 46 % de aquellas con un legado limitado. Además, identifica diferencias generacionales en la forma de entender el éxito: mientras la Generación X prioriza el legado social, los Millennials otorgan mayor importancia a la identidad y a la continuidad familiar.
Estos resultados fueron presentados durante el encuentro “El Legado: Activo Estratégico de la Empresa Familiar Ecuatoriana”, organizado por ESPAE en Guayaquil, donde empresarios dialogaron acerca de los desafíos que enfrentan las empresas familiares para asegurar su continuidad y sostenibilidad.
Uno de los momentos centrales de la jornada fue el diálogo entre la decana de ESPAE, María Luisa Granda, y Vicente Wong, director de Favorita Fruit Company, quien compartió la experiencia de sucesión generacional de su grupo empresarial y reflexionó sobre los factores que permiten construir organizaciones sostenibles en el tiempo.
Wong explicó que la transición hacia la tercera generación fue el resultado de un proceso de planificación de cinco años, respaldado por un protocolo familiar que comienza desde la formación de los futuros sucesores. Señaló que, además de una preparación académica de alto nivel, los integrantes de la siguiente generación deben adquirir experiencia laboral fuera de la empresa antes de incorporarse al negocio familiar, lo que les permite desarrollar criterios propios y asumir responsabilidades de acuerdo con sus capacidades e intereses. En ese contexto, destacó el papel de los fundadores al afirmar: “El fundador es el mejor disparador… y para el fundador este tema es estratégico, porque si no lo hace y el competidor lo hace, el competidor va a liderar”.
Durante la conversación también abordó la importancia de pensar el legado desde una visión de largo plazo. Al referirse a la sostenibilidad en el sector agroindustrial, sostuvo que “la rentabilidad es de corto plazo, pero cuando hablamos de sustentabilidad, estamos hablando de largo plazo”. Como ejemplo, recordó que el grupo apostó por certificaciones ambientales desde la década de los noventa, cuando esa decisión era cuestionada por el mercado local, una inversión que años después facilitó el acceso inmediato al mercado europeo. Asimismo, destacó la incorporación de tecnologías como drones para realizar fumigaciones en zonas cercanas a escuelas y ríos, integrando innovación, productividad y responsabilidad social.
Al cierre del diálogo, la decana de ESPAE, María Luisa Granda, destacó que el verdadero propósito de las empresas familiares trasciende el patrimonio económico y se refleja en el impacto que generan en las personas y en la sociedad. “Al final, el legado no es lo que le dejamos a la familia, sino lo que dejamos en cada persona, cada miembro y también en la sociedad”, expresó.
Como parte del encuentro, ESPAE también anunció la apertura de la Encuesta Global STEP 2026, una iniciativa internacional que permitirá generar nueva evidencia sobre cómo las empresas familiares en Ecuador enfrentan desafíos relacionados con la inteligencia artificial, la transformación digital, el emprendimiento transgeneracional y la sostenibilidad, fortaleciendo la investigación aplicada en Ecuador con proyección internacional.
Contacto de prensa:
Vanessa Vera Cevallos
Coordinadora de Vínculos y Comunicación
ESPAE, Escuela de Negocios de la ESPOL






