Oportunidades y desafíos del ecosistema de emprendimiento femenino

Estudio de equipo de investigación de ESPAE-ESPOL

El estudio surge de la necesidad de comprender mejor el ecosistema de emprendimiento en Ecuador y, en particular, cómo se desarrolla la actividad emprendedora femenina en el país. Aprovechando la disponibilidad de casi una década  de datos recopilados para el Global Entrepreneurship Monitor (GEM), Ecuador, así como de otros estudios relevantes, se analiza el emprendimiento local desde diversas perspectivas.

Esta publicación, fue realizada por el equipo de investigadores de ESPAE, Escuela de Negocios de la ESPOL: Adriana Amaya, Andrea Samaniego y Virginia Lasio. Analiza el perfil y comportamiento de las mujeres emprendedoras en Ecuador, así como los factores que influyen en su actividad, a fin de establecer las brechas en los mecanismos  de soporte para las emprendedoras, y fortalecer el ecosistema de emprendimiento local.

Después de hacer una caracterización del emprendimiento y su evolución en el periodo 2010-2019, el estudio aborda el ecosistema de emprendimiento femenino para  diagnosticar oportunidades y desafíos que permitan acciones para facilitar este tipo de emprendimiento en el país.

Uno de los hallazgos más interesantes radica en la importancia de la educación formal en las mujeres emprendedoras, lo cual ha facilitado su acceso a fuentes de financiamiento para la puesta en marcha y crecimiento de sus negocios. Más del 40% de mujeres ecuatorianas trabajan por cuenta propia. Los sectores que destacan: agricultura, ganadería, silvicultura y pesca (Sector A); y comercio al por mayor y menor (Sector G). Las mujeres que trabajan en el sector A tienen ingresos mensuales aproximadamente de 126 usd. Las que trabajan en el sector G tienen ingresos mensuales de aproximadamente de 570 usd.

En lo que respecta a Educación, el estudio detalla que el 52% de mujeres emprendedoras tienen Educación Básica, el 28% tienen Educación Mediana y el 13%, poseen Educación Superior.  En ese punto la data determina mayores ingresos a mayor educación: Las mujeres con educación media ganan aproximadamente 295 usd. mensuales; frente a las mujeres con educación superior que ganan 670 usd. al mes.

El Emprendimiento Femenino

  • Contribuye a la reducción de problemáticas sociales como pobreza y exclusión social.
  • Fomenta la creación de nuevos empleos
  • La Academia lo ha convertido en una categoría de estudio

En Ecuador, la Actividad Emprendedora Temprana (TEA) femenina presenta un crecimiento de 14 puntos porcentuales en el periodo de estudio. Pasando de 19,12% en 2010 a 33.6% en 2019. Este escenario resulta positivo ya que indica que más mujeres están involucrándose en actividades emprendedoras nacientes y nuevas. No obstante, el sostenimiento de sus negocios en el tiempo ha venido sufriendo desafíos. En este sentido, los datos muestran bajos niveles de las tasas de negocios establecidos de las mujeres emprendedoras los cuales no han ido más allá de 15,6% (2013), y llegado a un mínimo de 11,1% (2019).

La profesora de ESPAE, Adriana Amaya destaca: “Es necesario contar con una priorización de sectores estratégicos para promover la creación de empresas dinámicas lideradas también por mujeres, permitiendo esto un mejor enfoque de políticas y planes de acción”.

Por su parte la profesora, Virginia Lasio, parte del equipo investigador, apunta que a lo largo del documento se enfatiza en algunos capítulos la urgencia de contar con decisiones estratégicas a nivel país. Particularmente, se desprende la siguiente pregunta pertinente para el emprendimiento: ¿En qué sectores e industrias Ecuador enfocaría su crecimiento y competitividad en diversos horizontes temporales?

Para Andrea Samaniego, es necesario fortalecer el desarrollo del talento humano en ciencia y tecnología en el segmento de mujeres a fin de alcanzar una mayor diferenciación de los productos y servicios que ofrecen. De esta manera, se contribuye a la generación de emprendimientos más dinámicos.

Una visión estratégica de los sectores productivos a nivel nacional es necesaria para establecer mecanismos para potenciar sectores menos saturados donde hay aún espacio para el desarrollo de emprendimientos femeninos con mayores niveles de innovación.

Acceda al estudio completo desde aquí